
El Castillo de los Templarios
El Castillo de los Templarios es el símbolo de la ciudad de Ponferrada.

 
El edificio actual es heredero del construido por los Templarios que lo habitaron hasta su disolución. Ha sufrido grandes transformaciones a lo largo de los siglos XIV y XV. A partir del XIX se inicia un proceso de destrucción que solo se detiene con la declaración de monumento nacional en 1924.
La fortaleza es un ejemplo de arquitectura militar. Tiene una superficie de 8000 m2. Se accede desde el lado sur por una rampa que cruza el antiguo foso, hoy cegado. La portada principal está flanqueada por dos torreones unidos por un arco doble de medio punto, el todo coronado por matacanes con almenas de albardilla. A su lado izquierdo se levanta la torre de los Caracoles, flanqueada por dos finas torres con matacanes, la puerta de acceso al recinto principal, es de arco de medio punto. Antes de penetrar al patio de armas y dependencias una puerta en el lado derecho nos lleva al segundo recinto defensivo y a la torre de Cabrera.
La Torre de los reyes Católicos, la del Homenaje Viejo, el Cubo Nuevo y el Cubo Viejo enmarcan el conjunto de edificaciones del llamado castillo viejo, probablemente de factura anterior al 1345. Ya en el patio de armas podemos subir por una escalerilla a otra muralla defensiva que se acaba en el lado norte sobre una torre de planta cuadrada. Quedan restos de edificaciones interiores derruidas que dan fe de la magnitud de la fortaleza.
En sus inicios, el Castillo de Ponferrada fue un pequeño poblado. En el siglo XIII los Templarios lo reforzaron con un muro de piedra. En el XIV se construyó el Castillo Viejo. Los distintos propietarios fueron añadiendo construcciones y remodelaciones a lo largo de los siglos. Es el Conde de Lemos quien construyó lo que llamamos Castillo Nuevo, convirtiéndolo en un poderoso y lujoso palacio.
El Castillo Fortaleza de Ponferrada tiene sus orígnes en la protección que la Orden Templaria ejercía a lo largo del Camino de Santiago.
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