
Pasado Siderúrgico
Este impresionante recorrido nos lleva desde las refrescantes aguas del Lago de Carucedo hasta un territorio marcado por su pasado siderúrgico.


Los frondosos bosques, los abundantes cursos de agua y los ricos yacimientos de hierro, hicieron de esta zona del Bierzo un lugar privilegiado para la actividad de las herrerías. La mayor concentración se encuentra entorno al río Selmo y tiene su época de máximo apogeo durante el siglo XIX. Hacemos parada en Santo Tirso de Cabarcos para admirar la postal que el paisaje nos regala. Ante nosotros se hallan los valles de Injertos, Sil y los farallones calizos (Los Penoucos). En Arnadelo encontramos los restos de una ferrería de 1830, parcialmente restaurada por sus actuales dueños. Desde aquí un camino nos lleva hasta la ferrería de Valdelouro. En Oencia hay una vivienda construida en parte sobre la capilla de la ferrería de Pontepetre, únicos restos que se conservan de la levantada en el siglo XV por el conde de Lemos. Nos encontramos en las proximidades de la Peña del Seo, de 1.560 m, conocida por la extracción de wolframio de sus entrañas y su comercialización durante la Segunda Guerra Mundial. El margen del río nos lleva hasta Arnado, donde sólo se conserva el emplazamiento y el molino de la ferrería que en su día tuvo gracias a los condes de Lemos.
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