
Tierra de Pobladores
El Bierzo ha sido y es lugar de paso y de asentamiento de distintas civilizaciones. Cada cual ha dejado su huella de forma diferente. Esto nos permite conocer sus costumbres y acercarnos a un modo de vida a veces no tan distinto al nuestro.


Esta ruta tiene dos puntos clave muy importantes y diferentes entre sí: el monasterio de Carracedo y Castroventosa. La distancia en el tiempo y las costumbres de sus moradores nos acercan dos civilizaciones bien diferenciadas. Nos encontramos en Carracedo, antes de partir es obligada la visita a su monasterio. Fundado por el rey Bermudo II, data del año 990. Los siglos le han servido para cosechar un gran número de reformas y ampliaciones. Destacamos sus magestuosas proporciones donde se combinan restos arquitectónicos desde el siglo X al XIX. Iniciamos el recorrido en dirección a Villadecanes con la intención de llegar hasta Iglesia de Campo. Desde este punto debemos continuar a pie o bien en todoterreno. Una pista nos conduce directamente hasta los restos de Castroventosa, en las inmediaciones de Pieros. Es un asentamiento prerromano ubicado en lo alto de una meseta dominando el río Cúa. Con la llegada de los romanos pasó a ser el centro urbano más importante del Bierzo. Lo rodea una muralla de más de 1.000 metros de perímetro. Seguimos por la Nacional VI dirección a Cacabelos. Esta villa cuenta con una arraigada tradición vinícola, prueba de ello son los múltiples viñedos de alrededor que con la llegada de la vendimia se llenan de jornaleros. En su museo encontraremos algunos restos hallados en Castroventosa. Finalmente podemos retornar al punto de partida, Carracedo.
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