
La Tebaida Berciana
Tierra de monjes, eremitas y anacoretas que invita al descanso. En esta ruta se propone descubrir uno de los hitos más importantes de la cultura e historia del Bierzo: la Tebaida Berciana. En las laderas de los montes Aquilanos se desarrolla a partir del siglo VII la historia monacal del Bierzo dando lugar a la edificación de monasterios, iglesia y eremitarios de los cuales hoy admiramos sus restos.


El río Oza nace en los montes Aquilanos para desembocar en el Sil y en su paso por el valle ha excavado vertiginosamente el terreno devolviéndonos un aspecto exhuberante y salvaje. Comenzamos nuestra ruta en San Esteban, a 590 m de altitud, observando sus casas blasonadas y una iglesia parroquial de mampostería de una sóla nave. En su interior acoge a la Virgen Folibar, de estilo gótico inicial, de fines del siglo XIII. Continuamos hasta Valdefrancos y pasamos junto a su puente con peldaños de piedra y un arco de medio punto que nos lleva hasta su antigua iglesia parroquial, hoy convertida en cementerio. A su lado está la actual iglesia que data del XVIII. En San Clemente hacemos parada para conocer su iglesia parroquial, con una portada barroca y con un crucifijo medieval labrado en piedra. Nuestro recorrido continúa ascendiendo en dirección a Montes donde San Fructuoso fundó en el VII el monasterio rupianense, abandonado durante la invasión musulmana. San Genadio junto con sus compañeros lo restaurará a finales del IX, en un intento de repoblación apoyado por la nobleza y la iglesia. En el 918 Ordoño II dona al monasterio todo el valle del Oza. Es cuando San Genadio funda nuevos monasterios en Peñalba y el San Andrés. Mientras, los campesinos se van asentando y creando los núcleos de población. Actualmenta las casas del pueblo se encuentran encaramadas en la ladera con sus corredores de madera y en la parte más alta se encuentra la ermita de Santa Cruz, del VII y aunque fue reconstruída posteriormente es una reliquia visigótica. Desandamos nuestros pasos para acercarnos a Peñalba, declarada conjunto Histórico Artístico Nacional y donde las viviendas reconstruídas se apiñan alrededor de su iglesia. En su época esta joya mozárabe albergó en su interior importantes obras de orfebrería que hoy han desaparecido. Como muestra nos resta la cruz Votiva donada por Ramiro II que se encuentra en el Museo de León y el cálid del abad Pelagio custodiada en el Louvre. A poca distancia del pueblo, y tras un recorrido maravillados por la grandiosidad del valle del Silencio, nos encontramos con la cueva de San Genadio. Lugar donde se retiraba algunas temporadas el eremita San Genadio tras su renuncia al obispado de Astorga. Actualmente un altar acoge las plegarias y ofrendas de cuantos se acercan.
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