
Barjas y la Peña del Seo
Nos encontramos con la inequívoca huella que los romanos dejaron a su paso, y con los restos de ferrerías que son testimonio del importante pasado siderúrgico del Bierzo. La Peña del Seo es símbolo del afán del hombre por tener el poder a través de la posesión de la wolframita.


Salimos de Villafranca por la A-6 dirección a Lugo. En Ambasmestas seguimos por el curso del río Valcarce y el Camino de Santiago hasta la Laguna, antes del Cebrerio. En Vega de Valcarce podemos visitar el castillo de Sarracín, que dominaba el paso de los peregrinos durante la Edad Media, antes de inicar un recorrido entorno a la Peña del Seo, lugar emblemático en el que se explotaron las minas de wolfram. El paisaje es ciertamente espectacular, los ríos transparentes, los bosques de castaños y de robles, forman un todo ideal para los amantes de la Naturaleza y un lugar idóneo para conocer las ferrerías. Partimos de la herrería de Serviz con dirección a Barjas, en cuyo trayecto encontraremos los restos de un molino romano. Es visible la Peña del Seo de 1560 m de altitud. El mineral extraído de esta peña fue muy disputado durante la Segunda Guerra Mundial entre los alemanes y los ingleses. Ambos lo ansiaban para poder construir armamento. Podemos apreciar como los restos de las extracciones son perfectamente visibles. Llegamos a Barjas, ciudad de mayor importancia de esta ruta. Podemos visitar su iglesia del siglo XVIII y el hórreo, típica construcción de esta zona utilizada frecuentemente como lugar de almacenamiento. La ruta continúa dirección a Quintela en cuyas inmediaciones encontraremos los restos de un castro. Sin duda los romanos debieron de ser unos colonizadores muy inquietos pues es frecuente encontrar restos de sus asentamientos en la mayor parte del Bierzo. Continuamos ascendiendo en dirección al pico de Capeloso, en su cima estaremos a 1603 m sobre el nivel del mar. Al lado se encuentra Campo de Liebre.
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