
Los lagos de Médulas
Esta ruta nos invita a descubrir los pequeños lagos formados en las inmediaciones de la conocida explotación aurífera de las Médulas.


La actividad desarrollada en la época romana para extraer el oro del barro requería la necesidad de enormes cantidades de agua, que era traída desde la Cabrera y los montes Aquilanos. Derruido parte del primitivo monte Medulio a través de la fuerza del agua, el barro era lavado en los agogae o canales de lavado. De esta manera se conseguía separar poco a poco y sin necesidad de fundir, polvo de oro, que era agrupado en pelotas para su utilización. Esta actividad dejó la huella de sus canales y la formación de unos pequeños lagos en los alrededores de la mina. Partimos del pueblo de Médulas tomando nuestra derecha. El recorrido es corto y debe hacerse a pie. La primera parada obligada la hacemos en La Malladica, un montículo rojizo que nos recuerda la explotación aurífera. Continuamos paso firme hasta toparnos con uno de los antiguos canales tan sólo apreciable por la depresión artificial que se origina en el centro del valle y da lugar a la Laguna de Pinzais. Camino adelante y a pocos metros encontraremos un lago artificial significativo por ser uno de los pocos que restan de la época romana con nenúfares perfectamente adaptados al entorno. Se trata del Lago Sumido. En su día cumplía la misma función que el resto de los lagos. Utilizado como lavadero, acabó siendo un canal de evacuación estéril. Si miramos con detenimiento podemos descubrir un alegre contraste de colores rojizos y verdes, que en verano se ve galardonado con bellos nenúfares.
|