Las
localidades del Bajo Cúa son por historia y tradición, la esencia
berciana de la acogida y la hospitalidad, del paisaje de viñedos
y del “buen yantar”.
En el Bajo Cúa se pueden degustar los mejores platos de la cocina
berciana, en donde la tradición, la artesanía y la naturalidad de
los productos de la huerta, hacen de su gastronomía un arte. Los
restaurantes y mesones de esta zona ofrecen los platos más típicos.
En el menú de cualquiera de ellos están presentes los pimientos
asados, fritos o rellenos; la empanada berciana; las castañas en
almíbar; las tartas de manzana reineta, etc. Sin embargo, el plato
que más sorprende a los turistas es “el pulpo a feira” (feria),
ya que en El Bierzo, y especialmente en Cacabelos, a pesar de ser
una zona del interior, las “pulpeiras” consiguen que el pulpo tenga
un sabor especial en cada feria.
Las ferias que se celebran en Cacabelos desde la antigüedad, son
producto de la vitalidad arraigada de este pueblo que ha sabido
conservar a lo largo de la historia, una tradición mercantil y festiva.
Cacabelos encabeza un ayuntamiento formado por las localidades de
Pieros, Quilós, San Clemente, Villabuena y Arborbuena. Un conjunto
de pueblos históricos que se extiende por las suaves laderas de
viñedos.
La vid posee una larga historia, llegó al Bierzo con los romanos
y alcanzó su máximo esplendor con los monasterios medivales y con
el Camino de Santiago. La experiencia
ya histórica, las condiciones del terreno, el clima, y la herencia
de las técnicas del cultivo heredadas por los monjes cluniacenses
del monasterio de Carracedo, han hecho que el Bajo Cúa sea tierra
de vinos.
Los caldos bercianos han alcanzado un reconocido prestigio, consiguiendo
la Denominación de Origen en 1989 gracias a la variedad de Mencía.
Esta última es dominante y diferencial en la comarca; la introdujeron
los peregrinos, pícaros, milagreros, y manos santas del Camino de
Santiago.
Cualquiera puede catar los vinos de Cacabelos recorriendo las tradicionales
bodegas localizadas en las calles. En cualquier pueblo de El Bierzo,
existe una zona reservada para la degustación de vinos en la que
se celebran las rondas de bodegas, este es uno de los atractivos
más representativos de la cultura berciana.
La zona del Bajo Cúa, al igual que el resto de El Bierzo, es muy
rica en historia. Parte de la cacabelense está recogida en el Museo
Municipal. En él, se pueden observar objetos de la época prerromana
y romana, además de piezas medievales y modernas.
El templo más antiguo de Cacabelos es la iglesia de Santa María,
situada enfrente de la Plaza Mayor. La iglesia fue construida en
el siglo XVI, aunque todavía conserva el ábside románico. En la
misma calle, existen numerosas casas blasonadas construidas en los
siglos XVII-XIX.
El santuario de Las Angustias, patrona de Cacabelos, es un templo
del siglo XVIII. La fachada es neoclásica, pero lo que más sorprende
a los visitantes es el detalle iconográfico de un escultor anónimo
que quiso corregir sus deficiencias esculpiendo, en bajo relieve,
el detalle de un juego de baraja entre el Niño Jesús y San Antonio. Cacabelos
conserva a través de la vieja vía romana, el camino a Compostela.
Las peregrinaciones a Santiago de la época medieval, hicieron de
Cacabelos un lugar de descanso en el camino con la construcción
de numerosos hospitales. En la actualidad, los peregrinos continúan
pasando por Cacabelos. El trayecto jacobeo de esta villa conduce
al caminante hasta el puente sobre el río Cúa, de origen medieval,
desde donde se puede ver la playa fluvial.
En la ladera de una colina, a un kilómetro de Cacabelos, se encuentra
Pieros, un pueblecito tradicional que posee una iglesia románica.
Todavía, se puede observar en la pared meridional, una lápida que
recuerda su consagración por el obispo Osmundo en 1086. Desde este
pueblo berciano se puede subir al Castro de la Ventosa, el lugar
de asentamiento de la antigua ciudad “Bergidum Flavium”. Se trata
de una ciudad prerromana que fue abandonada en la alta Edad Media
y de la que deriva el nombre de El Bierzo.
El Castro de la Ventosa es una elevada meseta rodeada por una muralla,
desde la que se puede divisar todo el Bierzo Bajo. En este lugar
se estableció el centro administrativo de la explotación aurífera
de Las Médulas.
En esta zona de El Bierzo, a tan sólo tres kilómetros de Cacabelos,
usted puede visitar el monasterio de Santa María de Carracedo. Su
origen se remonta al año 990, cuando el rey Bermudo II dona una
gran finca para dar cobijo a los monjes que huían de las razzias
de Almanzor. En 1203 entra
a formar parte de la orden del Císter hasta que debido al declive
de ésta en España, ingresa en la Congregación de Castilla, en 1505.
El monasterio de Carracedo disfrutó de ochocientos años de esplendor,
impulsando la extensión del cultivo de la vid con las técnicas francesas
de Cluny. Las diversas transiciones y épocas por las que ha pasado
el monasterio, se pueden apreciar en la arquitectura del edificio.
Las localidades del Bajo Cúa como Carracedelo, Magaz de Arriba y
Magaz de Abajo, Arganza, Canedo, San Clemente, Cortiguera, Cabañas
Raras, Villadecanes, Parandones, etc, forman un hermoso conjunto
de historia, naturaleza y costumbres arraigadas. Las frutas de los
árboles, las fértiles huertas y las laderas repletas de viñedos,
llenan los ojos de cualquier mirada y suscitan el frescor que reina
en El Bierzo.