La Comarca
de El Bierzo siempre está abierta a todos: sus brazos son sus cordilleras
y su seno es la semiplanicie situada a 500 metros de altitud sobre
el nivel del mar. Toda persona que nos visita queda absorta por
esta especie de Arcadia española, idílica y real a la vez, llena
de humanidad por espíritu y materia conjuntos fundidos, vitalizantes.
Cualquier viajero puede empezar admirando
de El Bierzo su rica formación geotectónica, tanto en cuanto a sus
montañas y a sus valles, tanto en cuanto a sus minerales y a sus
rocas, como en cuanto a sus suelos exhuberantes, especialmente a
su geología edafológica como soporte natural imprescindible de la
riqueza natural de sus alimentos: los productos de sus huertas (pimientos
y hortalizas de todo tipo), la alimentación de sus animales, la
viña como base de la riqueza vitivinícola, los árboles frutales
y los que nos proporcionan madera en bosques de silencio y paz...
Bosques que adornan los ríos, riachuelos
y arroyos que El Bierzo luce en todas las épocas del año, como si
hubiesen sido modelo para Federico Balart cuando dijo:
...”corrientes bullidoras del claro
río
religiosos murmullos del bosque umbrío...”
Ríos, riachuelos, arroyos y embalses
que proporcionan riqueza ictiológica y facilitan el deporte náutico
y pesquero.
Tanta fertilidad permite un ofrecimiento
gastronómico inusitado para los nativos y para los visitantes: los
hosteleros de la Comarca, aplicando los conocimientos derivados
de sus ancestros y perfeccionados por sus conocimientos técnicos,
donde destacan las aplicaciones sanitarias y el buen trato social,
permitirán que aquéllos disfruten con inmensa satisfacción de la
compañía de sus familiares y amigos, convecinos y turistas de cualquier
origen geográfico.
Aquellos bien informados que han elegido la diestra ruta que les
ha traído hasta aquí, completarán su dicha ante la mesa artísticamente
colocada cualquier local o rincón agradable donde al alimento material
añadiremos la espiritualidad de una conversación rica en matices
de cariñosa intercomunicación.
La Comarca de El Bierzo tiene historia
y tiene futuro. Antes de nuestra Era se explotó y elaboró el hierro;
en el siglo I se explotó el oro de sus médulas: los romanos construyeron
puentes, calzadas y poblados; el arte mozárabe se difundió en su
territorio; el carbón le dio riqueza y desarrollo, ferrocarriles
y otras comunicaciones; la modernidad le dio carreteras y autovías,
fábricas de conglomerantes, cerámicas y explotaciones de pizarra;
se instalaron industrias eléctricas y centros comerciales, polígonos
industriales y campus universitarios: El Bierzo tiene futuro y nosotros
le damos la bienvenida a este presente y al próximo, y también al
lejano futuro.
Jesús Esteban Rodríguez
Ex - Presidente del Consejo Comarcal de El Bierzo.